<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461</id><updated>2012-02-25T13:22:36.099-08:00</updated><title type='text'>El cadáver de Diario</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>8</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-2220389731347686640</id><published>2011-07-24T05:46:00.000-07:00</published><updated>2011-08-30T20:38:33.851-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Cuando entré al minisuper empezaban a incorporarse, la que más tardó en hacerlo fue la cajera, recuerdo a una señora con niña, un adulto mayor y un joven. Alguno de ellos dijo: "Acaban de robar". Yo me había topado con el ladrón en la entrada, tuve que cederle el paso, salió rápido y se subió a un viejo Mustang que lo esperaba y que arrancó a mediana velocidad en cuanto estuvo dentro. En aquellos tiempos me lamentaba por no haber llegado a tiempo. Las estadísticas eran otras.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;En la entrada de un autoservicio me repitieron la frase "Acaban de robar", las personas que estaban cerca de la puerta señalaban una motocicleta que se alejaba por la avenida. Por esos días ya no me interesaba el rol en la película de acción, esa vez mi pesar no fue por perder otra ocasión de ver el desarrollo de un asalto, me lamenté más de tener que parar en otro autoservicio, ese de momento tendría que cerrar al público. Por esos días las estadísticas empezaban a abultarse. Ahora que los tiempos son otros y las estadísticas se desbordan, la multiplicidad de eventos teje los picos de la gráfica, de la normalidad, esa aparente línea continua.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ahora ya es normal que asalten el súper de la esquina. Compré una tira de pan, otra de cacahuates, leche y memerlada, ya había salido cuando recordé que olvidaba los cigarros, regresé a comprarlos. Mientras me lamentaba el tener que hacer fila en la caja de nuevo, vi entrar a un chaparrito vestido de negro por completo, desde los tenis hasta el pasamontañas, atrás de él le seguía uno alto y delgado de atuendo similar, también embozado, se encaminaron directo a la registradora. El primero parecía llevar una pistola fajada, eso daba a entender cuando sostenía el bulto y rezaba un rosario de improperios. Yo quedé pasmado, por un momento pensé que podrían ser estúpidos y confundirme con un policía, separé mis manos de la cintura, recordé que las tenía ocupadas con el mandado. Después pensé en mi cartera, recordé que no traía dinero, pagar con tarjeta era lo que me tenía en la tienda. Pasaron de nuevo a mi lado, el más alto primero, en cuanto cruzó la puerta salió disparado con tremenda carrera, a diferencia del vociferante que salió caminado, se quitó la capucha y emprendió marcha hasta correr. Les vi a lo lejos, se habían reunido los dos, parecían desorientados, caminaron rápido a un rumbo donde les perdí. Lamenté haber olvidado comprar los cigarros, la tienda se cerraría.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Mi primer atraco en vivo tuvo una repercusión especial, si bien en términos generales fue bastante chafa, coincidió con una experiencia que días antes fue motivo de pitorreos de diversa índole, fue entonces que entendí un poco mejor. El susto que había yo vivido parecía como de entrenamiento en un mismo tipo de miedo. Cada vez somos más los invitados a ver la película de acción. Algunos en primera fila.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Mis compañeros caminaban por la plaza del pueblo después de haberse registrado en uno de los hoteles de la cuadra, entonces el quieto atardecer pueblerino se vio interrumpido por un convoy de sicarios. Tres camionetas con gente armada pararon en la plaza y mandaron a todos los presentes a sus casas, inspeccionaron los hoteles y dieron varios rondines por la plaza y todo el pueblo, una hora después el convoy de hombres armados se retiró, mataron sólo a dos, iban por algunos más. Dos horas después llegó el ejercito. Lo que para mí no pasó de un instante, para mis compañeros se prolongó ellos saben cuánto, al fin el miedo es el mismo, nacido de una situación con una baja pero latente probabilidad de que una absurda coincidencia te convierta en un cadáver, esa excitante sensación más o menos prolongada, más o menos angustiante. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y aunque la estadística parece no mentir nunca falta alguien que viva la excepción. A un viejo dependiente de mostrador en farmacia, así como viejo amigo, le comenté algunos pormenores del asalto que había presenciado, coincidimos en que había sido de baja ralea, trajo a la plática los cinco o seis asaltos que él había sufrido, un par de ellos bastante rescatables, me aseguró por último, que de cinco años a la fecha habían cesado los atracos y que él se sentía más seguro, aunque se reconoció como una frágil excepción, coincidía conmigo en que en ese mismo periodo las historias de la vida cotidiana se habían tornado cada vez más macabras, como la de aquél amigo con un sobrino desaparecido desde hace un año, o aquella amiga cuya hija fue secuestrada hace dos años, la víctima fue esclavizada casi un año, después la privaron de agua y comida, la señora recogió el cuerpo de la joven en un hospital de la frontera. Lo que antes se leía en la prensa especializada ahora te lo puede reportar tu vecino. Por ejemplo, yo fui secuestrado por teléfono en el 2010, me comentan que gritaba pidiendo clemencia como fondo de la agresiva voz que exigía el rescate. En cualquier momento te puedes encontrar sentando en la butaca de la película 3-d del momento.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Tengo delante la lluvia intermitente de la carretera, se cae el cielo un par de kilómetros y se despeja otro tanto, así hasta que se cierra el cielo y sé que va a caer un chubasco, lo confirmo cuando entro y salgo de aguaceros cada vez más espesos. En medio de esa lluvia copiosa y por un camino sin señalamientos entro a una gasolinera, conforme me voy acercando me doy cuenta que el despacho está cerrado y que me dirijo a un grupo de uniformados de azul de la federal preventiva, quizá diez, pasan revista a una camioneta vieja y sus ocupantes están en la báscula. Freno. Sigo la marcha hasta que el policía me hace señas.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;-Buenas tardes. Oiga, una pregunta: ¿Voy bien para Zamora?&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;-Sí, pero por aquí no hay paso, o dale si quieres. La gente del pueblo tiene bloqueadas las calles con piedras y estamos registrando todo, no está pasando nadie. Regrésate hasta donde está el puesto de la PGR y dale a la izquierda, es el libramiento, esa te saca.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;El camino era demasiado opcional, estrecho, mal balizado y difícil, muy inseguro. Me llevó a una ranchería de la que encontré la salida después de una tupida granizada. Todavía llovía cuando ingresé al camino principal, estaba bloqueado para los que se acercaban, una barricada del ejercito desviaba el rumbo al camino que yo había recorrido. Conforme me fui alejando el cielo se despejó y la carretera se volvió un descenso prolongado con una variedad de curvas que exigían cierta pericia. En estos tramos me preocupo más por los vehículos que me pueda encontrar que en mi propia manera de salvar las curvas, con frecuencia te encuentras con un imprudente, sin embargo me topé con tres, y no me pareció demasiado, pensé que trataban de ganar el tiempo perdido por el chubasco.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;El primero, un carro antiguo de gruesa lamina y ocho cilindros, hizo un rebase estúpido al vehículo delante de mí, en una curva, sin la menor visibilidad, en una cuesta, donde sumar velocidad se complica (y restarla te puede inmovilizar). Nos separaban cincuenta metros más o menos constantes a noventa kilómetros por hora, por lo que me sentí implicado en una situación de alto riesgo. Siempre pasa lo mismo, hago una rabieta, pero salgo vivo. El rebase de la camioneta roja fue como cinco minutos después, aquí la situación de riesgo fue menor, la gran velocidad a la que corría el bólido pronto lo alejaría, lo mejor es dejarlos pasar. La camioneta blanca era moderna, como la roja, pasó menos veloz pero lo suficiente para perder un poco el control en tramos, como también le ocurrió a la otra pick up por breves lapsos, pronto la perdí de vista. Minutos después empezaba a bajar una pendiente cuando volví a los conductores imprudentes y tuve que bajar la velocidad, "sí, agüevo, es que está cabrón, alguno se iba a romper su madre" pensé al instante creyendo que había ocurrido un accidente. No recorrí muchos metros cuando me percaté que la persecución había terminado, la camioneta roja había sacado del camino al impecable modelo antiguo, enseguida habría llegado el último de la cola. La vía en sentido contrario estaba libre y tenía delante de mí una camioneta que no hubiera sido obstáculo rebasar, pero delante de ambos corría lento, muy lento, un largo camión cargado de piedras. Uno de los dos ocupantes del ocho cilindros estaba rodeado, tres los amenazaban con fusiles de asalto, el cuarto de los dos pares que ocupaban sendas camionetas, también fusil en mano, nos pedía acelerar la marcha, coincidíamos, pero las circunstancias no lo permitían, los sesenta kilómetros por hora del caso me dieron quince segundos durante doscientos metros para preguntarme: "¿En calidad de qué presencio estos sucesos? ¿De ciudadano en riesgo? ¿De testigo? ¿De cómplice?", ya más relajado pensé que quizá había visto un operativo estilo judicial federal de alto rango, con muy buenas armas, con buenas camionetas, ¿qué más podía ser a unos 50 kilómetros de la barricada del ejercito, del puesto de la PGR? En cuanto pude rebasé al viejo camión cargado de piedras. Media hora después encontré el señalamiento a la autopista, ingresé a ella quince minutos después.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ahora que las estadísticas tienen sus puertas abiertas y entramos y salimos de ellas con toda naturalidad es fácil confundirse. No puedo elegir qué fue lo qué vi, pero puedo preferir una versión de otra. Raro, esta vez elegiré el final feliz, la película de lo viejo y conocido, donde la policía opera de manera improvisada y temeraria para someter de forma desmedida a presuntos delincuentes, un final donde quizá no haya muertos. Otra versión me intranquiliza por consistente, el filme no es nuevo aunque parece inventado en estos tiempos en que cada vez se ve más: el levantón. El secuestro con fines de tortura y asesinato, un final para la ocasión con al menos un muerto, el chofer del modelo antiguo que no vi por ningún lado quizá había huido, el otro, el copiloto, al que tenían encañonado, ese ya estaba muerto. La falta de insignias, la mínima logística y un procedimiento caótico no son elementos ajenos a un operativo policiaco, pero sí el que sólo fuesen cuatro elementos contra dos delincuentes, que estos elementos policiacos contasen con armas de alto calibre pero ni siquiera uno de ellos con un juego de esposas a la vista, o que en lugar de pedir calma exigiesen anonimato. La confusión, angustia y cierto dejo de tristeza que irradiaba el semblante del capturado parecían exageradas para una orden de aprehensión, aunque ésta puede pasar a segundo término cuando tienes tres fierros apuntándote desde todas partes. Un final gris, agrio, donde el cadáver no aparece o si aparece va de propina, completo o descuartizado, sin mensaje o con él: "Acuso cobro de factura por traición, disputa, robo, placer, deuda u otros, el vuelto es para interesados y familiares".&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;No puedo elegir lo que vi, pero puedo elegir un final feliz, sin muertos. Ahora que las estadísticas tocan techo sería lo inesperado, lo atípico. Así, prefiero el final atípico para el caso, donde el capturado tiene la posibilidad de ser oido en juicio, con algo de suerte y mucho dinero, además de estar vivo sería libre. Otro caso menos afortunado sería vivo, aunque preso, pero es bien sabido que un rico preso no pierde su status en la cárcel. Siento que me engaño con la versión elegida, todos los finales felices son mentirosos a más de ser lo menos probable para el caso, pero lo prefiero así. Con el tiempo cambiamos sin dejar de ser los mismos.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hace diez años caminaba por la Belisario Domínguez y en una esquina había una bolsa plástica, grande, inflada por los gases del contenido en descomposición, por el amarre rezumaban espuma y líquidos fétidos. En la siguiente esquina me encontré con otra idéntica bolsa. Así en cinco esquinas. Cinco bolsas que parecían la recolección de desechos de un hospital abandonada con toda premeditación. Por la tercera bolsa, recuerdo que les menté su madre a los responsables del grotesco foco de infección, y en seguida imaginé que las bolsas podrían contener un cuerpo descuartizado, me acerqué un poco más a las siguientes bolsas y las tanteé con la punta del pie, al no ver sangre, ni sentir huesos, lo único que me hacía pensar en un descuartizado era el olor.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Recuerdo que por entonces no prefería los finales felices aunque tambien elegía lo improbable. Esa vez elegí encontrarme un cadáver embolsado en partes, una versión que le impregnase un toque sórdido y policiaco a ese tramo de la avenida. Ahora con las estadísticas a la alza prefiero de nuevo la opción engañosa, la improbable, la versión policiaca donde quizá no haya muertos, la que por estos tiempos es de final feliz.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;*&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-2220389731347686640?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/2220389731347686640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/2220389731347686640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2011/07/cuando-entre-al-minisuper-empezaban.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-5193060383816494856</id><published>2010-03-16T17:55:00.000-07:00</published><updated>2010-03-26T18:55:06.779-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="entry-body" style="width: 595px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella ocasión no supe bien si fue un solo ratón o fueron varios, todos son iguales, pequeños y escurridizos. Cuando me di cuenta de que rondaban por el departamento tuve mi reacción típica, el acceso de ira. Mi primer pensamiento fue anunciarles su muerte, mi amenaza era formal, les brindaba como opción a su eminente muerte la retirada, me dispuse enojado a cazarles. Desde un principio dudé que fuese uno sólo por la prominente actividad que observaba, pensé entonces que podía pasarme la vida matando ratones y busqué mejor el origen del problema, o más bien, por dónde entraban al departamento.&lt;br /&gt;Busqué varios puntos según sus posibles recorridos y dedujé que entraban por algun lugar en el patio. Me senté a esperar a que saliera uno y así fue, lo dejé andar un poco para después corretearlo, fue directo al baño y yo lo di por muerto. Cogí una escoba y encerré por completo el baño, sentí la adrenalina, ya se lo había anunciado, mi intención era matarlo. Moví la tina donde cae el agua fría pero no estaba, tampoco atrás del retrete ni del lavamanos, ni entre la división de la ducha, no estaba en ningún lado.&lt;br /&gt;Después de reir un rato busqué con mayor detenimiento y encontré el agujero por donde entraban y salían los ratones. Detrás del retrete donde en su momento habían empotrado el cancel plástico la pared se había debilitado, por ahí habían rascado una hebra mínima para poder ingresar. Hasta un punto me sentí aliviado, no había necesidad de matar a ningún ratón. La situación era ya distinta, ni siquiera tuve que ir a la tlapalería, en la repisa de los objetos sin tiempo había una bolsa de barro, hice una mezcla y tapé el agujero con ella. No volví a saber del ratón, o los ratones, hasta mas o menos dos años después.&lt;br /&gt;Hace dos meses leía en la computadora cuando una pequeña y veloz sombra apareció y desapareció al fondo, me pregunté si sería una de esas sombras que veo de vez en cuando y que siempre me sacan de onda (me sacan más de onda las luces), pensé que podría haber sido también un ratón. Seguí leyendo pero en actividad mínima y media hora después apareció el ratón, era pequeñito, recorría pegado a la pared la parte baja de la cocina, andaba con cautela, se acurrucaba al muro y movía sus bigotes, percibía que no estaba sólo, mientras le observaba le dije que se fuera y que no regresara porque lo iba a matar. El ratón no se movía, esperaba percibir el movimiento que le indicase para dónde correr. Una vez más le amenacé y le otorgué la posibilidad de que se retirara, después dejé caer una revista en el suelo para asustarlo, corrió para el patio. Lo fui a buscar al patio y no lo encontré. Estaba muy pequeño para trepar un primer piso y entrar por el descubierto de ladrillos, en todo caso es más fácil entrar a la planta baja, aunque uno no puede tener idea sobre los caprichos de un ratón. La otra entrada podría ser la coladera, dedujé ésta como la posibilidad más factible y tapé entonces la coladera.&lt;br /&gt;Un día después volvió el ratón. Le vi salir del patio y hacer su recorrido, le espanté para que volviese en una última oportunidad, pero escogió correr al cuarto de mi mamá. Tapé la entrada dejando una rendija donde improvisé una trampa. Fui a la coladera, me convencí de que había alguna posibilidad de que se hubiese colado por ahí. Mientras me bañaba escuché los ruidos, cuando fui a ver me di cuenta que el ratón había eludido mi trampa.&lt;br /&gt;Acudí entonces al viejo esquema, fui a la tlapalería por una trampa. Compré una caja pequeña con dos camas de pegote que se colocan en los recorridos del ratón. Utilicé sólo una, los ratones son muy inteligentes, él sabía mi ubicación habitual, ésta le brindaba sólo dos recorridos posibles, por uno nos habíamos encontrado dos veces, ya no lo tomaría, por el otro puse la trampa. Antes de una hora escuché rechinar el plástico de la cama de pegote al tallar el piso y el chillido del ratón atrapado. No recuerdo qué hacía, pero mientras lo hacía, pensaba en qué iba a pasarle al ratón. Le había dicho que lo iba a matar pero me había resultado muy fácil atraparlo, las intrucciones de la trampa decían que no contenía veneno, sin embargo a mí me parece poco probable que un ratón pequeño pueda sobrevivir embarrado de ese pegote en parte de su cuerpo, esas pensaba mientras escuchaba chillar al ratón y rechinar la trampa. "Es fuerte, está luchando" pensé y lo fui a ver.&lt;br /&gt;La trampa no estaba donde la había puesto, me tiré al suelo a buscarla, se había movido centímetros, se hallaba abajo del refrigerador, le di una palmada al piso y el ratón chilló y se movió asustado y urgido de liberarse. Fui por la escoba para sacarlo a la vista, pero la trampa estaba atorada y aunque tiraba fuerte con la escoba, la trampa estaba a su vez atrapada entre el refrigerador y el piso, con deliberación mis movimientos eran toscos, para no tener que encontrar a la vista a un ratón vivo. Intenté cuatro, cinco veces, y no pude desatorar el pegote, el ratón no dejaba de chillar y a mi me dio risa, lo dejé por la paz.&lt;br /&gt;Mientras terminaba lo que hacía estaba al pendiente del refrigerador, el pegote se seguía arrastrando y el ratón chillaba de vez en cuando. Esperé a que cesará todo ruido y entonces me decidí, sacaría la trampa de debajo del refrigerador, si el ratón estaba muerto lo tiraría a la basura, si estaba vivo calcularía si la cantidad de pegote le permitiría vivir para sacarlo de la trampa y dejarlo a su suerte en la calle, o si estaba muy embarrado quizá lo mejor sería matarlo, dentro de las probabilidades el ratón estaba tan casi muerto que para mí estaba muerto.&lt;br /&gt;Qué sorpresa la mía sería saber que el casi muerto sería casi muerto para siempre, pues cuando con mayor determinación moví el refrigerador, utilicé la escoba y saqué la trampa a la claridad de la tarde el ratón no estaba, en su lugar había un papel blanco, no periódico, no higiénico, más una envoltura para zapatos, algo de la basura. Además el pegote de la trampa usada era menos que el que tenía la otra. Me quedé perplejo un rato, hasta que encontré una probabilidad de que el ratón hubiese podido escapar, entonces moví los demás muebles cercanos, pues esa posibilidad de escape implicaba que estuviese atrapado (en la torpeza de sus movimientos después de los golpes con la escoba o por la pasta plástica muy densa y pegajosa) vivo o muerto entre los cables o los muebles, pero no estaba, moví los sillones ya más lejos y revisé el patio, y también en lugares poco probables, pero no lo encontré.&lt;br /&gt;En resumén, no sé por dónde el ratón entraba y salía, ni como se liberó de la trampa, lo que tengo claro es que contó con algo de fortuna al encontrarse un papel entre él y la trampa, y que fue muy inteligente para liberarse y huir, ésto último se respalda   además con el hecho de que hubiese aprendido la lección, ya no volvió nunca más.&lt;br /&gt;Hoy me acordé de él, pensé que había vuelto a vengarse de alguna forma de los malos tratos, estuve buscando el zapato izquierdo del par que por excepción dejé de usar un par de días, después de diez minutos pensé que había desaparecido, como el ratón. A los veinte minutos imaginé la venganza del ratón que había vuelto para llervárselo consigo. Después de media hora me estaba empezando a enojar con mi mamá, creí que lo había tirado a la basura por error, quizá dos días antes. A los cuarenta encontré el zapato envuelto en una bolsa para dormir en el clóset.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-5193060383816494856?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/5193060383816494856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/5193060383816494856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2010/03/en-aquella-ocasion-no-supe-bien-si-fue.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-1688672808211028695</id><published>2009-04-01T11:09:00.000-07:00</published><updated>2009-04-01T11:10:49.793-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="entry-body" style="width: 595px; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El semaforo en rojo, fijas tu vista en una joven que tiene que sortear seis carriles para cruzar de acera, no lo hace por las franjas amarillas, de ahí que parezca una gacela presa del pánico, urgida de encontrar la mejor vereda en el camino. Tu mirada la persigue y con fuerza piensas "corre, corre, protégete", una vez que cruza la avenida observas su sonrisa y piensas "qué bonito venadito". Se mueve el de adelante, te despides de la imagen, de reojo ves el verde, tanteas el embrague al tiempo que aceleras, pero antes de que corte, observas al ciclista, quitas la velocidad y piensas molesto "nada más porque soy ducho al volante, que sino te subo al cofre puto", el joven se sonrie y mientras avanza te busca la mirada tras los lentes oscuros, apoya su cuerpo en el pedal y su atención en ti, pedalea una, no deja de reir, encuentra tu mirada, pedalea casi dos y recibe el impacto de una Silverado negra que en sentido contrario invade el cuarto carril, con la esperanza de que su loca carrera le permita alcanzar la flecha en verde. El joven, sale proyectado un par de metros, su cara sonriente cambia a perpleja y después apaga toda emoción, se priva. La bicicleta queda descuadrada y las llantas y rines inservibles. Y ahí estás, buscas rastros de sangre, algún indicio de tu responsabilidad que te obligue a asistir al necesario deslinde, la bicleta no te tocó, ni el ciclista te cayó encima, y sin embargo ahí estás, medio metro los separa. Él, tirado en el suelo con los brazos extendidos y las piernas tirantes, como resortes caducos, antes te sonreía. Tú, sentado con la primera embragada y accionando los pedales. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La temerosa figurita hace el rictus, sorpresa, dolor, desesperanza, se arroja insegura al arroyo víal con intenciones de brindar auxilio, los carros no se han movido un metro, aun con el verde en el semáforo. De la Silverado negra nadie baja seguro también están conmocionados, avanzas pocos metros, nadie te exige que te detengas. Te detienes, observas por los espejos el cuadro, la chica no se decidió y se volvió a reguardar en la acera, el joven (unos 17 años y ochenta kilos) sigue tirado, inmóvil, los vehiculos en mi dirección avazan a la velocidad que su curiosidad les permite. Remiras por los espejos, no ves nada, estás convencido, no buscas nada.  Calculas, es el momento, ingresas al carril derecho antes de topar de frente con el vehículo que espera la flecha, no se ha movido, su conductor habla por teléfono. Aumentas la velocidad, tus diez minutos sobrados se volvieron cinco, aún estás en tiempo, si te confias puede ser que llegues tarde.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-1688672808211028695?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/1688672808211028695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/1688672808211028695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2009/04/el-semaforo-en-rojo-fijas-tu-vista-en.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-1750274907350645282</id><published>2009-03-31T10:42:00.000-07:00</published><updated>2011-08-07T22:49:04.911-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;*&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando bajaba las escaleras rumbo al carro la vi, a lo lejos y orlado por el enigma de la penumbra de las 19:30 se acercaba el fabuloso cuerpo de una mujer. Ella también me vio, no fue una casualidad que observara al punto por donde descendía. Tres segundos fueron suficientes para que la repasara completa (ayudado por la mágica perspectiva del momento coincidente, los veinte metros que nos separaban fueron suficientes para no permitirnos hacer contacto visual, pero no pudieron impedir que ambos sufriésemos una ligera conmoción al sabernos observados el uno por el otro, tenía en mente que la había inquietado y la miré de arriba abajo un par de veces sin encontrarle mancha, iba por la tercera pero intuí que no debía, desvié la mirada al tiempo que el paso), al bajar la escalera di vuelta dándole la espalda preocupado por que se me estaban cayendo los pantalones, como la vuelta sería rápida no me puse el cinturón, y lo necesitaba. Llegué bien al carro y mientras cogía los cigarros y el encendedor, rogaba para que apareciera por el estacionamiento. De regreso, a la discreta, volteé para todos lados. No me quedo más que preguntarme ¿de dónde venía, a donde iba, quién era?. Absorto en las cuestiones filosóficas fundamentales llegué de vuelta a la escalera, subí algunos escalones y escuché que tocaban en la puerta de enfrente a la mía. Era ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supuse que tendría un breve encuentro con una joven morena bien formada entrada en los treinta, vestida de un informal atractivo, quizá soltera. Se me disparó una sonrisa y me prometí no entrar a mi casa sin antes haberle dicho que estaba buenísima, alerté los sentidos atento al detalle, que debía ser fino o nada, y en el peor de los casos siempre está la despedida, la despida no falla, “fue un placer haber platicado con una criatura tan hermosa, hasta nunca”, en resumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no hay nadie, no vive nadie ahí-. Le dije afable y muy atento a escuchar alguna pregunta, quizá sería pariente del difunto vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, estoy esperando al del departamento, me lo va a mostrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Para rentarlo?- Pensé en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me cayó el sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sonrió en señal de asentimiento. Veía una blanca hilera de dientes subir y bajar, por lo demás estaba muy oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Que buena onda, ¿y no está, no abre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo creo que no ha llegado-. Del contento relajado, pasé a la tensión nerviosa,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ha. Ojalá no se tarde- Sin querer parecía despedirme, descorrí el pasador de la protección, estaba bastante oscuro y no encontraba la llave. No sé si quería entrar a mi casa o alumbrar el pasillo, estábamos en penumbras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cuánto tiempo tienes viviendo aquí?- pensó que me despedía y me lanzó la pregunta, para retenerme, para no quedarse sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me dijeron que por aquí hay muchos vagos, ¿es cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo despejar su incógnita y salir bien librado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sí hay algunos por ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero así, que se droguen en la calle y eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para allá para adentro cerca de la tienda, pues sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ah, Tú también me quieres asustar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Nooo-. Te estoy siendo sincero, pensé decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayer vine y vi tranquilo, igual que hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tranquilo, sí, así es aquí, así como ves, pero estamos cerca de dos avenidas, es ventaja, pero si caminas para allá, siempre verás a más de uno, no ves peleas, no te ofenden, no te roban, pero ahí están y fuman como jamaiquinos. Pero tranquilo, o sea, no sé, ¿qué me estas preguntando?- Estaba nervioso, ya quería cerrar la puerta por dentro, recién entre mi confusión había descorrido el cerrojo. Ella no rió, ni contestó a mi pregunta. No atinaba qué seguía, abrir la puerta por completo para iluminar el área, ofrecerle agua, café o té, no se me ocurrió. Comentarle que por descuidos de mi hermana, y alguno mío, hemos dormido con la puerta abierta en varias ocasiones, sin percance alguno, no lo recordé de momento. Preguntarle en dónde vivía, para establecerle una diferencia entre colonias o barrios, y tener un parámetro para “tranquilo”, y después para saber qué tanta seguridad requería, pasar a preguntarle quién más viviría con ella, tampoco se me ocurrió. Ni siquiera preguntarle en cuánto le rentarían para distraerla de su preocupación, cambiar de tema y acaso, alentarla para que se mude aquí enfrente. Opté por reiterar, me sentí estúpido, -Tranquilo, dentro de lo que cabe, sería cuestión de que tú lo valoraras, no sé, en lo personal nunca me he puesto a pensar en, ah mira, ya viene este chavo-, el casero tenía sonrisa de retrasado, lo saludé y me despedí de la posible vecina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reza por mí, yo no sé, pide con fe para que tenga como vecina ese rico pimpollo, o al menos la vuelva a ver, porque aunque estábamos a un par de metros, la oscuridad era tal que sólo distinguí el blanco de sus ojos y lo desinhibido de su sonrisa, no quiero recordarla siempre borrosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te quedas en el limbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí te escribo el día de hoy.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;*&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-1750274907350645282?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/1750274907350645282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/1750274907350645282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2009/03/cuando-bajaba-las-escaleras-rumbo-al.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-7211726526788762640</id><published>2009-03-30T21:12:00.000-07:00</published><updated>2009-03-30T21:19:01.510-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:130%;" &gt;Brain Sex&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.flickr.com/photos/34042669@N00/3400807048/" title="brainsex by MrMk0109, on Flickr"&gt;&lt;img src="http://farm4.static.flickr.com/3660/3400807048_ac2c633f6a_o.gif" alt="brainsex" width="150" height="180" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;*&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-7211726526788762640?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/7211726526788762640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/7211726526788762640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2009/03/brainsex-by-mrmk0109-on-flickr.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-6713444469029022711</id><published>2009-03-30T21:01:00.000-07:00</published><updated>2009-03-30T21:19:58.034-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El evento que te vengo a platicar de singular no tiene nada, compré el gas. Después de dos semanas ya puedo cocinar, no sé si seguiré bañandome con agua fría. Mi mejor argumento, ahorrar gas, se cae. Para ahorrar gas lo primero que debería hacer es sellar la fuga de la cocina.  Uno de mis pretextos para no comprar gas. El avenimiento de todo este dilema de comprar o no comprar el gas debe ser, arreglar la fuga, bañarme sin calentar el agua, y empezar a cocinar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El carpintero que hizo la cocina es algo retraído, nadie sospecharía de su cordura, mi mamá después me comentaría que había ido a parar al psiquiatra después de un intento de violación a una maestra, en una escuela donde trabajaba de barrandero, lo supo después de que había terminado el trabajo, en estricto sentido, no lo terminó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tomó las medidas muy profesional, proyectó su cocina y armó cajones, a la mitad el trabajo ya parecía la obra de un esquizoide. Empecé a dudar de su capacidad en cuanto quiso montar las alacenas, el abuelo se angustió, no le salían las dimensiones, yo mismo no entendía que sucedía, le dije al ayudante, nieto del carpintero, "échale la mano, ayúdale", más joven, en el mismo oficio, quizá alguna situación parecida entre ambos pudiera valer en este caso, pero él, puso una mirada perdida y abrió sus bracitos, como diciendo "a mí ni me paga". Le dije al carpintero que esperara, que se tranquilizara y mandé al chalán por las cocas.  Le pregunté por los detalles y muy sincero me dijo lo que había hecho. Se terminaron las dudas, el abuelo no estaba capacitado para hacer la cocina. Regresó el ayudante con las manos vacías diciendo que no había cocas en la tienda. La mancuerna perfecta, pensé. &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después de posponer la instalación un par de veces por detalles, como pudo montó sus alacenas y a un lado de la estufa en paralelo a la pared del horno dejo un cajón con un entrepaño, por ahí pasa volando la manguera del gas, sólo con la zurda se pueden sacar cosas de hasta el fondo, sin contorsionarse demasiado. Sólo ahí se percibe el olor a gas. La puerta de ese cajón quedó corta, dejó una rendija de cinco centímetros que quedó de cambiar. Y la cambió por un par de barras de acero y una cuchara para mover mezcla que no volvió a recoger. Será difícil sellar la fuga.   &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se hace tarde y antes de pensar en cocinar algo decente, tengo que comerme la cartera de huevo que está en el refrigerador antes de que se pudra, labor de 36 horas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-6713444469029022711?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/6713444469029022711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/6713444469029022711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2009/03/el-evento-que-te-vengo-platicar-de.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-4617869153733585842</id><published>2009-03-29T15:09:00.001-07:00</published><updated>2011-08-07T22:40:07.505-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:Verdana,sans-serif;" &gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;Tengo un gran problema existencial, por una parte la depresión que se aloja en mis entrecijos le pide desde el subconciente a mi conciente que me destruya, pero mi conciente se resiste, en otras palabras, no acierto a descifrar con qué me voy a emborrachar, no se me antoja nada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:Verdana,sans-serif;" &gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;De veras mi estado de ánimo me tiene confundido. Imagino cinco horas adelante y el laberinto de posibilidades me tiene sentado en una cantina con un amigo, en otra cantina con una amiga, o en otra cantina con varios amigos y amigas, aunque al fin el laberinto no acaba ahí, pues siempre la salida es la misma, yo solo sentado en cualquier otra cantina, otras cinco horas después.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:Verdana,sans-serif;" &gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;Tengo una botella de tequila en casa de mi hermana,&lt;br /&gt;una mala obra del destino la distanció de tal manera,&lt;br /&gt;si de otra forma fuera,&lt;br /&gt;mi aliento sería distinto.&lt;br /&gt;Me queda la alternativa,&lt;br /&gt;ir por un pomo a la esquina,&lt;br /&gt;y hacer una jarra de jugo con vodka, quizá sea suficiente para que me quede dormido, y no salga a la calle a desquiciar el tráfico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:Verdana,sans-serif;" &gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;Te escribo luego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-size:large;"&gt;* &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-4617869153733585842?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/4617869153733585842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/4617869153733585842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2009/03/tengo-un-gran-problema-existencial-por_29.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1556495527939762461.post-6329203967518090123</id><published>2009-03-28T11:46:00.001-07:00</published><updated>2011-08-07T22:41:34.726-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Hoy al subir por la escalera me tropecé con un suceso, los treinta segundos que me toma abrir el par de cerrojos de la entrada, me bastaron para que mi despistada sagacidad se percatara de que el paramédico no estaba de visita con el vecino, tampoco las dos mujeres, sentadas en forma de velorio. El corredor del barrio me lo confirmó.&lt;br /&gt;"Dicen que alguien se murió".&lt;br /&gt;Es mi segundo vecino muerto. Otro rayo que cae a un lado. Supongo que el difunto es un anciano que en alguna ocasión encontré en el rellano que forman nuestras puertas en espejo. El anciano que moría en el departamento de enfrente, ese fue el que se fue. Supongo.&lt;br /&gt;La historia es sencilla, hace un par de meses, quizá tres, le rentaron a un abuelo su pretumba.&lt;br /&gt;Se renta de nuevo, ahora pronto.&lt;br /&gt;Otro que le brinca al potro, y con qué razón, si el abuelo no tuvo ánimos de pedirme que tirara la basura por él, y ahí quedó la basura, en las escaleras, donde lo vi un par de veces, por eso supe de su existencia, por eso y por su muerte.&lt;br /&gt;Cualquiera se muere, pero no cualquiera se suicida. Así murió el primero, o la primera, o se mató, cómo digo.&lt;br /&gt;Era maestra, dijo mi papá+, pero mi papá+ no era confiable, él le atribuía oficios a la gente según su forma de andar, de mirar, hasta de saludar. Yo la recuerdo blanca, pelo negro lacio, y nerviosa, frágil como el abuelo. Pero así he tenido varias maestras. Dios gana de nuevo.&lt;br /&gt;Por los muertos salud.&lt;br /&gt;Por mi próximo cumpleaños también.&lt;br /&gt;Y a mi papá+ un beso.&lt;br /&gt;Todavía no se acaba el dí, te veré después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;* &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1556495527939762461-6329203967518090123?l=cadaverdedia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/6329203967518090123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1556495527939762461/posts/default/6329203967518090123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cadaverdedia.blogspot.com/2009/03/hoy-al-subir-por-la-escalera-me-tropece_28.html' title=''/><author><name>Mk</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07507818791156918264</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_zGsoobhuinU/SYCR7mhg6AI/AAAAAAAAABI/Kli840jFq8E/S220/Copia+de+DSC-0099.jpg'/></author></entry></feed>
